La principal diferencia entre un miedo y una fobia es que un miedo se maneja y se gestiona de forma funcional y la fobia no. Por esa razón las personas que tienen agorafobia sufren mucho y tienen dificultad para tener una vida funcional. En el siguiente artículo te explico las claves de la agorafobia.
¿Qué es la agorafobia? ¿Es sólo un miedo?
La agorafobia es un trastorno de ansiedad en el que la persona siente un miedo patológico a situaciones en las que le es difícil escapar. Son personas que tienen mucho miedo a espacios abiertos y también a que les dé un ataque de pánico y no puedan pedir ayuda o escapar.
Realmente la agorafobia no se trata tanto de los espacios o lugares, aunque parezca que sí, sino que en realidad el miedo es a la sensación de sentirse atrapado y a no poder escapar. En mi experiencia como psicóloga especialista en agorafobia, por lo general diría que las personas que sufren esta patología siempre tienen una misma estructura de personalidad.
Son personas con rasgos de personalidad muy perfeccionistas, muy nerviosas, muy inseguras, con un apego inseguro y con fobias múltiples. Esto se debe a que la agorafobia en sí, solo es la punta del Iceberg, es solo lo que más se ve desde fuera. Pero debajo de ese miedo visible hay un sistema y una forma de funcionar evitativa y basada siempre en el control. Por esa razón, las personas que sufren agorafobia son personas con muchos miedos y diferentes problemas de ansiedad, pueden cursar con más sintomatología y problemas.
La agorafobia es la punta del iceberg
La agorafobia puede manifestarse de muchas maneras: he visto a personas con miedo a ir en coche, con miedo a estar en centros comerciales, con miedo al transporte público, con miedo a espacios cerrados, con miedo a espacios abiertos… y aunque esta fobia se pueda expresar de muchas maneras, siempre tiene una misma estructura de base: el miedo a no tener el control de uno mismo ni del entorno.
Las personas que sufren este problema suelen tener muchos síntomas de ansiedad corporal: taquicardias, sensación de mareo, sensación de adrenalina, hormigueo en las extremidades, respiración rápida… también suelen tener sensación de irrealidad y muchísimos pensamientos intrusivos.
Lo que más me ha llamado la atención con mis años de experiencia como psicóloga, es ver que cuando se consigue tratar la agorafobia y esta desaparece, normalmente aparecen otros trastornos de ansiedad: fobia social, miedo a conducir, miedo a volar, miedo, hablar en público, miedo a volverse loco, miedo a desmayarse… Por esa razón es tan importante que el enfoque terapéutico ataque la raíz del problema.
La terapia psicológica más eficaz
La intervención psicológica más eficaz para ese tipo de trastornos es la terapia que rompe la estructura del problema y consigue enseñar a la persona a gestionar mejor su ansiedad, entender el círculo vicioso disfuncional de las evitaciones que hace y el exceso de control.
Desde mi experiencia, atendiendo a cientos de casos, la intervención más eficaz es la terapia estratégica y la terapia cognitiva conductual. Por lo general, son intervenciones que requieren de mucha práctica y mucha formación clínica. Cada caso se tiene que estudiar con detalle para poder entender el funcionamiento cognitivo y emocional de la persona. En nuestro centro somos especialistas en este tipo de problema y si nos contactas explicando tu caso te informaremos de cómo podemos ayudarte.