Los adultos tendemos a pensar que a los niños, niñas y adolescentes no les pasan cosas, que a esa edad están pensando en jugar, divertirse y estar con los amig@s. Pero no es así, a ellos también les pasan cosas, sienten preocupaciones, miedos, rabia, frustración, tristeza, ansiedad, soledad o vergüenza. Lo que les pasa es que los niños no tienen tanta capacidad de comunicación y no saben poner nombre a eso que sienten y ahí es donde está el verdadero problema.
La importancia de escuchar y validar sus emociones
Como los adultos tampoco sabemos ver dónde está el foco del problema solemos pensar y verbalizar que los problemas de los niños son cosas de niñ@s y se suele minimizar su sufrimiento. Muchas veces también pensamos que nuestros hij@s lo que quieren es llamar nuestra atención, cuando no siempre es así.
Muy pocas veces nos paramos a pensar en si lo que están haciendo es pedir ayuda de la mejor manera que saben, a diferencia de los adultos que sabemos expresar las cosas que nos pasan, ell@s lo suelen expresar con su manera de comportarse y ahí es donde tenemos que prestar atención.
Entender el comportamiento infantil, clave para ayudarles a gestionar emociones
Caemos en el error de pensar que lo que suelen sentir no es para tanto, pero para ellos es lo más grande que existe. El problema es que si como adultos no somos capaces de entender las emociones de nuestros pequeñ@s, es posible que ellos crezcan sin sentirse del todo seguros. Lo que vivimos en nuestra infancia nos marca de por vida y por esa razón prestar atención al comportamiento de nuestros pequeñ@s es más importante de lo que parece.
Lo único que necesitan la mayoría de veces es sentirse cuidados, acompañados y protegidos.
Ir al psicólogo infantil, protege y ayuda
Los adultos muchas veces caemos en el error de que al psicólogo solo van los niñ@s con problemas y no pensamos en que un problema para ellos, puede generarles una herida grande y profunda, que les marcará para siempre.
Llevarlos a un psicólogo infantil, no siempre significa que algo vaya “mal”, al revés, es un lugar seguro donde poder abordar todas estas preocupaciones que sienten y ayudarles a buscar sus propias herramientas para gestionar ese malestar que no saben expresar.
TenemosEs importante entender que lo que para nosotros no es nada, para ell@s es su mundo entero. Por eso en nuestro centro de psicología ofrecemos psicoterapia infantil y juvenil, pero siempre en coordinación con la familia y la escuela.